Inicio AgendaProgramas de alimentación escolar reducen el hambre en América Latina; benefician a niñas y niños

Programas de alimentación escolar reducen el hambre en América Latina; benefician a niñas y niños

Por Georgina Monroy Vázquez

El informe SOFI 2026 señala que el hambre mundial disminuyó por tercer año consecutivo.

Los programas de alimentación escolar, las transferencias económicas dirigidas a familias en situación de vulnerabilidad y el apoyo a la agricultura familiar están entre las principales políticas que han permitido reducir el hambre en América Latina y Asia, de acuerdo con el informe El Estado de la Seguridad Alimentaria y la Nutrición en el Mundo 2026 (SOFI).

Estas estrategias no solo han contribuido a disminuir la subalimentación, sino que también fortalecen el acceso a una alimentación adecuada para niñas, niños y adolescentes, al tiempo que reducen la carga económica de los hogares, donde las mujeres continúan asumiendo mayoritariamente las tareas de cuidado y alimentación.

El informe, elaborado por organismos de Naciones Unidas encabezados por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), confirma que el hambre mundial disminuyó por tercer año consecutivo. La prevalencia de la subalimentación pasó del 8.6 por ciento en 2022 al 7.8 por ciento en 2025, lo que representa alrededor de 645 millones de personas, es decir, 43 millones menos que hace tres años.

América Latina recupera el terreno perdido tras la pandemia

La región logró reducir la prevalencia del hambre hasta 4.8 por ciento en 2025, incluso por debajo de los niveles registrados antes de la pandemia.

El mayor avance ocurrió en Sudamérica, donde programas de alimentación escolar, apoyos económicos para familias y el fortalecimiento de la agricultura familiar redujeron la subalimentación del 5.5 al 3.5 por ciento entre 2020 y 2025.

En Centroamérica, donde se encuentra México, la disminución fue más gradual, pasando del 5.7 al 5.1 por ciento, favorecida por la recuperación del empleo y la disminución de la inflación alimentaria.

Para la FAO, estos resultados reflejan la importancia de combinar redes de protección social con inversiones públicas dirigidas a fortalecer los sistemas agroalimentarios, medidas que benefician especialmente a los hogares con mayores carencias.

Alimentación escolar: una política clave para niñas y adolescentes

Entre las estrategias destacadas por el informe se encuentran los programas de alimentación escolar, que garantizan al menos una comida nutritiva durante la jornada educativa para millones de niñas y niños.

Además de contribuir a mejorar la nutrición, estos programas favorecen la permanencia escolar y representan un alivio económico para muchas familias, particularmente aquellas encabezadas por mujeres o con ingresos limitados.

El documento también reconoce la importancia de apoyar a la agricultura familiar, donde millones de mujeres participan como productoras y proveedoras de alimentos para sus comunidades.

Asia también logra avances sostenidos

Asia redujo la prevalencia del hambre del 7.9 al 6 por ciento entre 2021 y 2025.

El mayor descenso ocurrió en el sur del continente, impulsado por la ampliación de los programas de protección social y la estabilización de los mercados locales de alimentos.

Según Máximo Torero, economista en jefe de la FAO, estos resultados responden a la combinación de crecimiento económico, menor inflación alimentaria, protección social e inversiones en sistemas agroalimentarios más resilientes.

África concentra la mayor crisis alimentaria

Aunque África registró una ligera disminución en la proporción de personas que padecen hambre, el crecimiento de su población provocó que por primera vez concentre el mayor número de personas afectadas en el mundo.

Durante 2025, 309 millones de personas enfrentaron hambre en África, frente a 292 millones en Asia.

Los conflictos armados, las sequías, el cambio climático y las crisis económicas continúan limitando el acceso a los alimentos, especialmente en África Central y África Oriental.

Una dieta saludable sigue siendo inaccesible para millones

El informe advierte que el principal desafío ya no consiste únicamente en producir alimentos suficientes, sino en hacer que los productos nutritivos sean accesibles para toda la población.

Entre 2021 y 2025, el costo promedio mundial de una dieta saludable aumentó 25 por ciento, mientras que 2 mil 690 millones de personas aún no pueden costearla.

En América Latina, el mayor componente del costo corresponde a las frutas y verduras, mientras que en África dos de cada tres personas no pueden acceder a una alimentación saludable.

Reducir el hambre también significa avanzar hacia la igualdad

Aunque el informe no presenta cifras diferenciadas por sexo, organismos internacionales han advertido que las mujeres y las niñas enfrentan mayores riesgos de inseguridad alimentaria debido a las desigualdades económicas, la sobrecarga del trabajo de cuidados y el acceso limitado a recursos productivos.

En ese contexto, la FAO sostiene que fortalecer la protección social, impulsar la agricultura familiar y garantizar la alimentación escolar son algunas de las medidas más efectivas para acelerar el cumplimiento del objetivo de Hambre Cero en 2030, al tiempo que contribuyen a disminuir las brechas sociales que afectan a millones de mujeres y niñas.

También en Cimacnoticias

Este Web utiliza cookies propias y de terceros para ofrecerle una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios el usuario acepta el uso que hacemos de las cookies. Sin embargo, el usuario tiene la opción de impedir la generación de cookies y la eliminación de las mismas mediante la selección de la correspondiente opción en su Navegador. En caso de bloquear el uso de cookies en su navegador es posible que algunos servicios o funcionalidades de la página Web no estén disponibles. Acepto Leer más