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«No tengo miedo al ICE». Del Otro Lado

Por Leticia Puente

Juvencia llegó a Estados Unidos hace 28 años, dejó su natal Puebla y desde entonces radica en el norte de ese país. Hoy, a pesar de la oleada de deportaciones, afirma: “No tengo miedo al ICE (Control de Inmigración de Aduanas por sus siglas en ingles)¨.

Asegura que de 1998 al 2026 con los ex presidentes de Estados Unidos: Bill Clinton, George W Bush, Barak Obama, Donald Trump, John Biden y Donald Trump, ¨siempre han existido deportaciones¨».

Cimacnoticias documentó que en 2025 hubo 14 mil 691 niñas y mujeres fueron repatriadas a México, esto de acuerdo con datos del Centro Nacional de Monitoreo de Movilidad y Migración Internacional. La base de datos de ésta instancia indica que, durante los primeros 11 meses de la segunda administración de Donald Trump en Estados Unidos, se deportaron a 144 mil 061 mexicanas y mexicanos inmigrantes, de los cuales 13 mil 282 fueron mujeres mayores de 18, así como mil 409 niñas y adolescentes.

Además, según cifras del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) se reportaron 527 mil deportaciones del territorio estadounidense, más 1.6 millones de personas que se autodeportaron a lo largo del último año.

En 2025, Estados Unidos devolvió a más de mil niñas y adolescentes a territorio mexicano

Juvencia, recordó que por poco pierde la vida durante su proceso migratorio hace 28 años. Fue un 6 de este abril, recordó.

Respondió a la pregunta de: ¿Cuándo se enteró de que había deportaciones o escuchó esa palabra?

Y explica: —En el 98 escuchamos, pero nunca veíamos que pasara como hoy.

Recuerdo que en 1999, mi esposo y mi cuñado, cuando trabajaban en una tienda de venta de fruta, llegó migración. Se llevó a seis paisanos a la Federal Plaza en Manhattan. Solo se llevaron a mi cuñado porque mi esposo había salido más temprano ese día. Lo soltaron a las cinco de la tarde. Eso fue por junio. De ahí tuvo que presentarse a la Corte a pelear la residencia. En esa época de Clinton todo era más fácil. Conseguimos un abogado y le dieron permiso de trabajo y número de seguro social.

Pero, todo cambió tras el ataque a las Torres Gemelas en septiembre 11 del 2001. Ya no se pudo renovar el permiso. Solo se quedó con el seguro social que, ese documento es para siempre. Nunca lo recogen.

—¿Le dio miedo?

—No, no sentíamos que estábamos en peligro. Para ir a lo seguro. Buscamos a un abogado. Para que nos arreglara los papeles. Nos decía el abogado que nos divorciáramos y él nos conseguía con quien casarnos. Pero en ese tiempo, se armó el escándalo. Eso en el 99. Los puertorriqueños se casaban hasta cinco veces.

Mi esposo dijo: no, yo me quedo con mi esposa y no.

—¿Le cobraron mucho por la consulta?

—No, solo fue la consulta. Así seguimos viviendo hasta que llego Trump.

—Se interrumpe y aclara: —También hubo muchas deportaciones con Obama. Pero eso si, no como ahora. Trump empezó a agarrar con todo. A diestra y siniestra. Sin remordimiento.

—¿Aquí sí empezó el temor?

—Siempre hemos dicho: que sea lo que Dios quiera. Si nos toca pues ni modo. Qué le vamos a hacer.

Cimacnoticias documentó que el número de deportaciones en Estados Unidos ha alcanzado cifras históricas. Lo que comenzó con una amenaza en abril de 2024 donde Trump advirtió el uso de fuerzas castrenses en sus fronteras, hoy se materializó en toda una política antinmigrante que busca «limpiar» a Estados Unidos de la población migrante latinoamericana.

Anteriormente, las y los migrantes ya habían vivido las consecuencias del endurecimiento de las políticas anti migrantes en las fronteras, sobre todo las niñas, adolescentes y mujeres quienes enfrentaron violencia diferenciada por su género. El informe “Te tratan como si no valieras nada”, recopila datos internos del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos, en donde reveló diversos casos de violencia contra las mujeres desde el 2017 por parte de agentes de la Patrulla Fronteriza y de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).

Varios casos incluyeron violencia sexual, trato discriminatorio y deshumanizante, violencia en razón de género, violencia verbal relacionada con animales, abuso físico y sexual, violencia psicológica, negación de alimentos y atención médica, intimidación de solicitantes de asilo, denegación del debido proceso, y detenciones hasta por más de 72 horas o incluso meses bajo temperaturas congelantes.

Juvencia Cárcamo, asegura que en todo momento, ante la presencia de alguna arbitrariedad cometida en contra de ella, o de miembros de su familia, se informa de sus derechos.

Por ejemplo asegura que a su esposo lo despidieron después de 16 años de trabajar. Era mánager y les dio a ganar mucho dinero a sus empleadores. Entonces buscaron un buen abogado quien los defendió. Detalla que recibieron amenazas pero ganaron.

«Con decirle que hasta los ex patrones pagaron al abogado de nosotros y todos los gastos, que la demanda generó».

Juvencia Cárcamo explica que ahora con la política anti inmigrante de Donal Trump, quien desde siempre ha dicho que los y las personas indocumentadas son “criminales” y de expulsión, señala que ya tiene un plan en caso de enfrentar una deportación:

—Cuando quedó este hombre, le dijimos a nuestros hijos: ustedes ya son hombres. Si nos agarran. En mi caso. Firmo y que me manden a México. No quiero estar tres meses encarcelada sin tener derecho a nada. Ni hay Corte, ni fianza ni nada. Que me voten y empiezo de cero.

Mi esposo, dice que sea lo que Dios quiera.

Si me detienen a mi y me voy a México, me sigue mi esposo. Y así hago lo mismo, si lo detienen me voy para México.

Juvencia, hizo una recomendación:— es muy importante grabarse uno o dos números de teléfono. Por si los detienen. Luego y corren con buena suerte y les dejan hablar. Pero las llamadas son por cobrar.

Las mujeres migrantes

Antes, Servicio de Control de Inmigración y Aduana (ICE) detenía y deportaba a personas sin documentos de estancia legal que tenían antecedentes criminales, hoy se llevan a todo aquel o aquella que se encuentran en las zonas públicas. Incluyendo mujeres que no tienen antecedentes delictivos. Son detenidos por violaciones migratorias, informa.

Hoy las mujeres son también detenidas. Afectando a las familias de inmigrantes indocumentadas. Son retenidas y expulsadas.

Otra experiencia de Juvencia Cárcamo fue la de uno de sus familiares quien fue detenido por ICE luego de ir a la Corte por un delito menor. Buscaron abogado. —Fue toda una odisea. Mi pariente no firmó carta de deportación. Esto fue en 2019. Buscamos y pagamos abogado. Pagamos bastante y se logró que saliera bajo fianza. La fianza fue de seis mil pesos.

Aquí existen organizaciones protectoras e incluso el consulado. Pero ninguna apoya. No tienen abogados y mucho menos pagan o cooperan con los gastos. Esos gastos corren por parte de la familia.

Del consulado mexicano refirió que fueron a verlo. Pero nada más.

—Ya viví esa experiencia y pues nomás no quiero ser yo la que esté de ese lado encarcelada. Asegura Juvencia.

Antes aseguró se podía apelar a la deportación, “hoy con Trump no se puede”.

Nosotras como mujeres, somos guerreras y luchadoras. Estamos obligadas a ayudar, remata Juvencia quien finalmente dice:

—Mi esposo y yo empezamos juntos. Aquí llegamos juntos. Estamos bin casados, por el civil y por la iglesia. Y juntos terminamos hasta que Diosito nos separe.

Embarazada cruzó la frontera

La mexicana explica que en México dejó su juventud. Salió de su rancho a los 15 años para trabajar en la Ciudad de México y a los 19 y medio años. A los 20 pisó el suelo norteamericano con su esposo quien la trajo a vivir a este país.

 ¿Cómo cruzó la frontera?

—Crucé la frontera por Mexicali, cuatro días durmiendo en el monte. 48 horas sin comer. Por poco y me quedo a medio camino. Esos años ya pasaron —suspira—.

Todo lo recuerda perfectamente.

—Continúa— Por poco y me quedo en el agua, pero lo logré.

Juvencia fue la única que emigró junto con 16 hombres. Entre ellos, su esposo y su cuñado.

Pagó mil 300 dólares por el traslado. Y explica que hoy llegar a este país el precio a pagar es de 15 mil dólares. Pero es muy difícil que logren pasar.

Desde su toma de protesta, de Donald Trump, un lunes 20 de enero de 2025, la frontera entre México y Estados Unidos, del lado estadounidense es custodiada por diferentes fuerzas de seguridad estadounidenses, incluyendo el propio ejército; y está en proceso de construcción del muro fronterizo.

Fue ya aquí por McAllen en Tucson, Arizona donde nos almacenaban. Pudimos comer comida para un ejército. Al tiempo que exclama: daba náuseas. No sabía si comer o no. Cocinamos. Me cayó la comida como una bomba.

¡Horrible! Nos aseamos. Pasamos a Los Ángeles, ahí nos quedamos hasta que mi cuñado completó el dinero.

Ahí tomó un avión y desde que subió se empezó a sentir mal.

 “Entré al baño. Y nauseas. Desde ahí, desde el avión. Pasaron tres días y vómito tras vómito. —Entre risas— Hasta comiendo frijoles.

Me dice mi esposo: Hazte la prueba del embarazo. Ya venía embarazada. Este año es un símbolo. Casados por el civil y todo el alboroto.

En estos momentos de incertidumbre y de tanta detención de inmigrantes, los hospitales ya no son frecuentados por quienes no tienen papeles migratorios. El miedo a salir e ir al médico hace que muchas mujeres sean atendidas de parto en sus hogares. Por parteras con licencia donde los pagos van de tres mil a diez mil dólares.

Aunque en el estado de Nueva York el servicio de atención, seguimiento de los nueve meses hasta el parto es gratuito para madres embarazadas

Juvencia Cárcamo llegó sin tener noción alguna del idioma inglés. Ya embarazada después de hacerse la prueba del embarazo, recordó que su esposo la llevó con un médico particular colombiano. Ahí le recetaron exámenes y le dieron referencia del hospital católico San Vicente para sus chequeos mensuales.

‘’Todo era en inglés, él hizo todo. Siempre iba conmigo para todo.

Es una constante en este país que por no hablar el idioma inglés se propician diagnósticos de enfermedades contrarias a las molestias, esto debido a la falta de intérpretes. En muchas de las ocasiones, son las y los hijos pequeños quienes se encargan de explicar a las y los médicos o enfermeras los trastornos y motivos por los cuales se visita al médico.

– “No hablo inglés, eso no se me da”, subrayó.

El registro de sus datos se dio directamente al servicio médico Medicaid, servicio gratuito. No pagaba las consultas, pero sí, los ultrasonidos u otros análisis.

El no tener papeles de residencia o ser ciudadana no tuvo nada que ver, eso no nos preguntaron. Con mi acta de nacimiento y de matrimonio fue suficiente. Cuando una está embarazada, no te pueden negar el servicio. Es gratuito para la mamá y después pasa directamente al bebé.

Con su segundo hijo fue el mismo proceso. “Ya hasta iba yo solita”.

México

¿Extraña algo de México?

—Ahora no, cuando vine sí. Sobre todo a mis papás. A mi mamá. A ella le dije: cuando vaya no te voy a avisar. Yo te voy a sorprender pero ya falleció.

Juvencia no pudo ir al entierro de sus papás.

 ¿Se vino a los Estados Unidos por amor?

—Sí, por amor.

Gran parte de la población poblana emigra a Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut. Y Juvencia es de Zacapoaxtla, Puebla (Símbolo del heroísmo de la Sierra Norte) —lo dice con el orgullo en la voz— Con el machete peleamos, les dimos de machetazos a los franceses. La gente salió a pelear. A defender. —Explica—.

El uso del machete es todo un arte. Es maravilloso, hacemos muchas cosas.

Finalmente, Juvencia tiene una recomendación para las mujeres: No permitir que les bajen en autoestima. Las mujeres tienen derecho a opinar. No soy liberal, pero yo no soy sumisa. Debes de ser respetada, que no te impongan.


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