Chihuahua: sobreviviente de feminicidio logró anular juicio oral

Feminicidio Ciudad Juárez
   Jueces no quisieron enmarcar el caso en violencia de género
Chihuahua: sobreviviente de feminicidio logró anular juicio oral
Por: Dora Villalobos Mendoza/corresponsal
CIMAC | Chihuahua, Chih..- 27/03/2009

Por primera vez desde el 6 de septiembre del 2007 cuando sufrió el intento de feminicidio, María Dolores Tarín Valdez sonrió hoy triunfante cuando el Tribunal de Casación anuló el juicio oral que el año pasado terminó con una sentencia de diez años para su victimario Leonardo Alfonso Luna Ochoa, y ordenó instaurar otro juicio, con el argumento que a la señora le violaron sus derechos como víctima.

María Dolores apeló la sentencia que dictó el Tribunal de Juicio Oral el 27 de noviembre del 2008, alegando que los diez años de cárcel que le dieron a Luna Ochoa son muy pocos para el daño que ella sufrió. Argumentó también que los jueces la discriminaron por ser mujer, que no permitieron establecer el móvil del crimen y se negaron a enmarcar su caso en la violencia de género que sufren muchas mujeres chihuahuenses.

El Tribunal de Casación integrado por los magistrados Rodolfo Moreno Pérez, Juan Rodríguez Zubiate y Juan Carlos Carrasco admitieron los argumentos que presentó María Dolores a través del Ministerio Público y de su coadyuvante Luz Estela Castro, directora del Centro de Derechos Humanos de las Mujeres.

Esta es la primera vez que un Tribunal de Casación anula un juicio oral desde que se instauró aquí el nuevo sistema de justicia penal, hace poco más de dos años. Significa que el juicio oral que se llevó a cabo el año pasado queda sin efecto y tendrá que haber otro donde las partes presenten nuevamente todas las pruebas y haya nueva sentencia.

"Ganamos, después de tantos reveses finalmente obtuvimos un triunfo", expresó emocionada Luz Estela Castro al salir de la audiencia. La abogada explicó que, más que aumentar la sentencia para el victimario, lo que se busca con esta apelación, es dejar claro que el Tribunal de Juicio Oral se negó a deliberar el caso de María Dolores con perspectiva de género.

El alegato que presentó hoy la coadyuvante durante la audiencia de Casación deja muy clara su postura y la de María Dolores.

Recordó que los integrantes del Tribunal de Juicio Oral la objetaron varias veces cuando trató de contextualizar el tema del feminicidio en Chihuahua, actitud que a su juicio viola sus derechos como coadyuvante y también los de la víctima.

"Pudimos advertir que cuando los testigos o peritos interesaron a los jueces y éstos hablaban rápido, se les solicitó en reiteradas ocasiones que pausaran sus intervenciones para dar oportunidad a tomar las notas respectivas por el juez redactor; en cambio, llama la atención que las expertas ofrecidas por la coadyuvancia, especialmente en el tema de derechos humanos de las mujeres y de violencia de género, a lo largo de algunas de las exposiciones el juez terminó por cruzar los brazos y dejar de escribir", reclamó la abogada y calificó la actitud de los jueces como hostil contra María Dolores.

Luz Estela Castro dijo que el caso de María Dolores es paradigmático porque representa los principales problemas que enfrentan las mujeres en el estado de Chihuahua para acceder a la justicia.

Recordó que la víctima recorrió toda la ruta legal que le ofreció el sistema penal, desde el llamado de auxilio a la Policía Municipal, la celebración de un convenio en el Centro de Justicia Alternativa, la denuncia por amenazas desestimadas, hasta el juicio oral y el recurso de casación.

"Al no haber operado con la debida diligencia, el nuevo sistema de justicia penal falló a la víctima, de aquí la importancia de la resolución de este tribunal de alzada para garantizar a María Dolores el acceso a la justicia", enfatizó la abogada.

Recordó que para acceder a la justicia, las personas, independientemente de su condición económica, de género, física, social, étnica, de su opinión religiosa, política o filosófica, debe contar con las instancias necesarias, competentes, independientes e imparciales para dar a conocer los hechos bajo los cuales sus derechos se encuentran en peligro de ser vulnerados o lo han sido.

La justicia se logra con un régimen probatorio que no traslade la carga de la prueba a la víctima y esté ausente de prejuicios por parte de las y los operadores de justicia; con una reparación efectiva de todos los daños económicos, físicos, psicológicos y sexuales que sufrió la víctima, enfatizó Luz Estela Castro.

"Es claro que en el caso de María Dolores estos supuestos no sucedieron. Nos encontramos con ausencia de imparcialidad del Tribunal de Juicio Oral al vulnerarse el principio de igualdad de derechos de víctimas y acusados, ya que a María Dolores se le impidió el derecho de dar a conocer y probar los hechos que de acuerdo a su vivencia iniciaron con las amenazas de muerte de su expareja hasta la tentativa de feminicidio y que constituyen la verdad histórica motivo del juicio oral", señaló la abogada.

Criticó que el Tribunal de Juicio Oral prescindiera del informe pericial en materia de derechos humanos con perspectiva de género a cargo de la abogada Adriana Carmona López, con el argumento simplista de que la especialista se pronunció por violaciones de derechos humanos del estado y de un particular que no formaron parte del debate, a pesar de que al tenor del interrogatorio la experta afirmó categóricamente y fundamentó que la tentativa de homicidio constituyó una violación de derechos humanos y los argumentos referidos a la responsabilidad del estado se vertieron precisamente para contextualizar el caso.

Luz Estela Castro también reclamó que los jueces limitaran la participación de la víctima, mocionándola en reiteradas ocasiones cuando narraba los antecedentes que precedieron a la comisión del delito, impidiéndole dar a conocer los hechos bajo los cuales sus derechos fueron vulnerados, provocando como consecuencia inequidad entre las partes.

Criticó que el Tribunal de Juicio Oral no haya permitido vincular a Héctor Rábago Andrade, expareja de María Dolores, con la autoría intelectual del delito, cuando hay pruebas de su conducta violenta.

"Ante la negativa del Tribunal de escuchar e impedir el interrogatorio que buscaba ese nexo, terminó absteniéndose de pronunciarse respecto de los hechos parcialmente aludidos, argumentando que no se encuentran incorporados en la acusación, lo que generaría romper con el principio de congruencia, lo cual no es cierto porque en el documento que contiene la formulación de la acusación de la coadyuvancia, una tercera parte se refiere precisamente a los antecedentes que informan sobre la autoría intelectual de Rábago Andrae", señaló la abogada.

Luz Estela Castro recordó que la legislación de Chihuahua tutela los derechos de las mujeres y recriminó que el Tribunal de Juicio Oral la haya ignorado.

Al terminar la audiencia que se llevó a cabo hoy en dos largas sesiones, María Dolores dijo que este logro es importante porque no sólo la beneficia a ella, sino a todas las mujeres de Chihuahua porque sienta un precedente.

"Este triunfo no sólo es mío, es de todas las mujeres que hemos sufrido intento de feminicidio y feminicidio, de las madres que buscan justicia para sus hijas muertas, de las organizaciones que nos defienden; esto sólo se logra con mucho coraje y el mismo es tanto que no me cansaré de luchar hasta obtener justicia", enfatizó.

09/DVM/GG